por Asfadec- Desaparecidos Ecuador | Jul 7, 2021 | Memoria y Rostros
El 7 de julio del 2012 desaparecieron a mi hija Juliana,
como en un lugar extraño me encontré,
no entendía el idioma, ni las cosas que viví,
peor aún entendía cómo se manejaba la justicia en mi país,
tampoco estaba lista para esa lucha ¿Cómo estarlo?,
para esto, a uno nunca lo prepararon.
Confundida corrí a buscarte sin ver tu rostro entre la gente,
y aun sin poder mirarte, convencida estaba de encontrarte,
en medio de la confusión alcé mi voz y dibujé tu rostro en una bandera
y no me canso de gritar, tu nombre y solo encontrarte quisiera.
Gritando tú nombre, incluso a lugares vacíos,
pero es inútil porque la justicia no tiene oídos,
que maldita ironía, una justicia que aún está ausente,
sin empatía, sin moral, ni subconsciente.
Algunas veces, más que ayudas parecían burlas,
el apoyo que decían brindarnos, eran mofas,
porque por más de siete años, casi a nada llegaron.
Mis pasos arañan las entrañas de aquellos lugares que juntas caminábamos,
anhelando encontrar tus huellas, esperando oler tu aroma,
y reencontrarme con esa sonrisa encantadora.
Las búsquedas incansables no desisten,
es la única manera de demostrar que en mí siempre existes,
aunque camine con el corazón triste, no me canso de reclamarte y no dejo de extrañarte,
la protesta y mi lucha son el himno de amor y esperanza,
y hasta no encontrarte esta guerra no acaba.
Porque no hay un gobernante que me escuche,
solo existe un camino por el que luche,
porque lo único que encontré en nueve años
es injusticia, complicidad, ineptitud, indolencia, hipocresía, silencio
y la doble moral, pero menos justicia.
Y si no hay justicia como llegaremos hasta Juliana,
son nueve años de lucha y resistencia por encontrarte hija adorada.
Mi alma siente que todo fue ayer,
el perfume de tu piel aún se percibe en tu ropa,
tu voz me susurra a los oídos y aún me abrigo en tus abrazo,
tus recuerdos siguen impregnados en mi memoria, como si fuera ayer.
Hija mía vuelve, aunque sea un momento
llena esa silla vacía ven y duerme en tu cama que ahora está fría,
no te esfumes de mis sueños y no escapes de mi existencia.
Dame nuevamente la sonrisa que me sacabas cuando eras niña,
regálame un beso en la mejilla, pero esta vez que sea eterno, no de despedida.
porque aun dormida mis lagrimas lavan mis mejillas sin sentir
y mi corazón estalla de dolor como aquel día 7 de julio del 2012,
ya son nueve años de tu ausencia, pero se lo recuerda como si fuera ayer.
Juliana Campoverde fue desaparecida el 7 de julio del 2012, cuando tenía 18 años de edad. Foto: archivo familiar.
El 7 de julio de 2021 se cumplen nueve años de la desaparición de Juliana Campoverde. Su madre, Elizabeth Rodríguez cada año recuerda a su hija con una carta de exigencia al Estado. Pero, esta vez deicidio escribir un poema.